Comidas equilibradas en la rutina colombiana
Cómo disfrutar de nuestra comida local, los almuerzos caseros y las arepas de manera variada, sin caer en extremos ni perder el placer de comer.
Comer con más calma
Sentarse a la mesa sin el teléfono al lado. Masticar despacio permite al cuerpo reconocer la saciedad y mejora enormemente la digestión.
Beber agua con regularidad
A veces confundimos el cansancio de la tarde con deshidratación. Mantener un termo de agua en el escritorio o en el bolso es un hábito esencial.
Incluir variedad en el plato
El tradicional plato con arroz, frijoles y carne es delicioso. El truco para el equilibrio cotidiano está en asegurar que siempre haya una buena porción de ensalada o verduras frescas. Visitar las plazas de mercado los fines de semana nos da acceso a frutas maravillosas como la papaya, el mango o la guayaba, que aportan color y nutrientes reales a nuestros almuerzos.
Observar porciones sin extremos
No se trata de medir milimétricamente la comida. Es cuestión de servir cantidades sensatas, permitiendo disfrutar de todo sin sentirse pesado, especialmente si después hay que volver a trabajar.
Planear comidas sencillas
El "corrientazo" salva vidas, pero cocinar en casa y llevar el almuerzo a la oficina asegura saber exactamente qué ingredientes se están consumiendo, controlando la cantidad de sal y aceite de forma natural.
Ideas prácticas para el hogar
- Picar fruta la noche anterior para tenerla lista en el desayuno.
- Sustituir de a poco las bebidas azucaradas por infusiones frías o agua con limón.
- Cenar más ligero, como una arepa con queso y ensalada, para dormir mejor.
- Dejar la cocina recogida antes de ir a dormir para que la mañana empiece en calma.